Del otro lado del espejo
Por ahí de octubre del año pasado, hice un loquísimo viaje a la capital que tuvo una breve escala en Puebla. Recuerdo que, entre otras cosas, cuando iba en uno de esos simpáticos camiones de dos pisos que recorren la ciudad para que los turistas sepan que a su derecha está un monumento feísimo a algún procer y a su izquierda está la catedral toda impresionante, pasamos frente a un museo, el guía seguramente dijo algo como: éste es el Museo Amparo que recoge actualmente Lágrimas negras, una muestra del arte de Betsabeé Romero. Realmente en ese momento no ponía mucha atención, en realidad me encontraba viendo una instalación que cruzaba la calle por la que iba el camión y que consistía en un montón de zapatitos negros colgados de cables a modo de metrónomo musical.

Leer el resto de esta entrada »